Boutique Hotel Restaurant Casona los Cedros

Chichen Itza

Espita, la escala secreta entre Valladolid y Chichén Itzá

Cada año, miles de viajeros eligen Valladolid como punto de partida hacia Chichén Itzá. Es una buena estrategia para evitar el calor y las multitudes del mediodía. Sin embargo, pocos viajeros conocen Espita, un pueblo igual de bien ubicado, pero mucho más tranquilo.

Una ubicación igual de estratégica

Espita se encuentra a una distancia similar de Chichén Itzá que Valladolid. Por lo tanto, puede llegar apenas se abran las puertas, con la misma facilidad. La diferencia está en otro lado: aquí no hay multitudes en las calles, ni restaurantes llenos, ni filas para el desayuno. Espita sigue siendo un verdadero pueblo yucateco, reconocido como Pueblo Mágico, donde el tiempo parece haberse detenido.

Por qué elegir Espita en lugar de Valladolid

Valladolid es una ciudad hermosa. Sin embargo, con los años se ha convertido en una de las paradas más frecuentadas del Yucatán. Espita, en cambio, permanece intacta. Sus casas coloniales de colores y sus calles tranquilas ofrecen una inmersión mucho más auténtica. Aun así, conserva toda la comodidad necesaria, junto con una verdadera cercanía a los sitios imprescindibles.

Casona los Cedros, una propuesta gastronómica en el corazón del pueblo

Precisamente en Espita se encuentra Casona los Cedros. Este boutique hotel de 8 habitaciones nació de la restauración de una casona colonial, y hoy está reconocido por la Guía Michelin. Nuestro restaurante destaca por una cocina local y auténtica: miel de Espita, pescado de San Felipe, verduras de Mestiza de Indias y longaniza de Temozón. Así, cada comida se convierte en un verdadero descubrimiento del Yucatán auténtico.

Cómo organizar su escala en Espita

Para disfrutar plenamente de Chichén Itzá evitando el bullicio, aquí va nuestro consejo: reserve primero una noche en Casona los Cedros. Parta luego temprano hacia Chichén Itzá, antes de que lleguen los autobuses turísticos. Regrese después a Espita por la tarde, para pasear por este pueblo aún poco conocido por los circuitos clásicos. Termine el día con una cena gastronómica en la Casona, donde cada platillo cuenta la historia del terroir yucateco.

Una escala, dos experiencias

Elegir Espita no significa solo dormir más cerca de Chichén Itzá. También significa vivir una experiencia complementaria: un pueblo auténtico, una mesa reconocida y una hospitalidad a escala humana, lejos de los destinos más concurridos.

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